ANTE LA PRESENCIA DE DIOS
Frente a la presencia de Dios o como lo llamaría yo Orar. Preguntarse por tantas cosas y buscar respuestas en la gente, los libros, el amor, el trabajo y los placeres de la vida. No hay que dejar tampoco la otra cara de las cosas; el sufrimiento, el dolor, la envidia, el egoísmo y demás que nos seducen y también nos destrozan por fuera y por dentro.
Al aproximarse a la Oración hay que dar un paso hacia un compromiso de vida con metas reales, verdaderas. Llevar un corazón abierto y el alma con deseos de buscar a Dios y ser encontrado por Él
Hablar con Dios no sólo han de ser meras palabras si no un diálogo sincero y pleno con Él. Nos conoce tanto que nos perdonará ahora y siempre.
Orar es una reunión de Hermanos da igual que seamos ricos, pobres, altos, bajos, buenos o regulares. Es en definitiva un lugar de fraternidad, amor y semilla de nuevos cristianos.

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